La ganancia del perder

Cuando era pequeña recuerdo que una vez me preguntaron que qué era lo que más me gustaba del atletismo y yo respondí sin titubear: ganar. Y es que cuando eres niño eres sincero, y no voy a mentir ahora, ese sentimiento fue el que me engancho a este deporte, lo que me llevó a seguir calzándome las zapatillas día tras día en esos malos momentos, la búsqueda de ese subidón que supone una victoria.

Y aquí estoy a mis treinta volviendo a los quince. No tenia planificado competir ayer, por varias circunstancias ‘libraba’ esa jornada y me venía muy bien hacerlo porque por fin, tras un año horrible, llevo varias semanas reconciliada con el tartán, disfrutando de él en cada entreno. No quería forzar nuestra relación, quería disfrutar ese bonito momento que hay después de una pelea, de esa recuperar la pasión… pero cuando toca, pues toca. Así que tras una semana de buena trisca entrenando, de hacer la sesión de pesas que tocaba el sábado el viernes, tenía que coger mi coche y enfilar los 500 kms hacia Elche (menos mal que tuve una muy buena compañía). Había que intentar disfrutar y volver a sacar esas buenas sensaciones perdidas en carrera. Y ayer, pese a cometer un error de quinceañera, terminé feliz. Feliz porque precisamente había vuelto a sentirme así, como una quinceañera, disfrutando, equivocándome… yo, tras 20 años de practicar este deporte, tras 14 de disputar campeonatos de España absolutos, había vuelto a sentir la chispa del amor que se había apagado tras Sopot.

Fotografia de Shawnee Jonshon Fotografia de Shawnee Jonshon

Hacía mucho que no salía la ‘Isa visceral’ que antes quería comerse el tartán, ayer salió, quizá antes de tiempo en la carrera, quizá la experiencia me debía haber dicho ‘respira, tranquila y espera un poco más’, pero mandó el corazón, aquel que necesitaba ponerse a 100, sentir adrenalina de nuevo. Por fin volví a ver algo de esa fuerza en mi, por fin volví a desplazarme y no a pasar de puntillas, por fin volvió el sólo oír mi respiración, el sentir el pulso acelerado a cámara lenta, el ver mis brazos señalando la dirección, el fluir de un apoyo con fuerza, con firmeza… Ayer no era el día para empezar, pero ayer se terminó convirtiendo en el primer paso del proceso de cambio en el que estoy a todos los niveles.

Ayer empecé a dejar atrás el hastío que me ha provocado la competición de un tiempo a esta parte, el pensar en mí y en mi trabajo y el intentar olvidar la toxicidad de muchas cosas de fuera. Porque si algo no he entendido este bache, es el tener que cargar con mis problemas y además sentirme en el punto de mira. Cuando me enganchó esa victoria de la que os hablaba, era el sentimiento de mejorar, el de superarme, el de crecer. Pero me he dado cuenta de que en este deporte hay muchas personas que su objetivo es ganar a una persona, de ir a por ella, y se pierden la bonita esencia de ganar. Porque ganar no es siempre cruzar la línea de meta el primero, ni mucho menos, o al menos eso me ha enseñado a mí el atletismo todo este tiempo.

Cada uno debe saber de dónde viene, donde está y adonde quiere llegar

Cada uno debe saber de dónde viene, donde está y adonde quiere llegar. A mí me ha costado mucho el volver a sentir donde estoy, pero mucho más el rememorar adonde quiero llegar, el olvidarme de esa sensación de ‘quiero terminar’. Ayer por fin mis nuevas Avanti tocaban el tartán, no las quería estrenar, las guardaba anhelando su entreno como una metáfora del arranque de esa nueva Isa… ayer, les di la victoria que se merecían, la que me merecía yo. Hoy doy la enhorabuena a todos esos atletas que cada día ganan, que cada día crecen y que cada día estrenan una nueva ilusión. La enhorabuena a mi club, en especial a las chicas, que pese a los palizones de viajes y el no poder descansar bien,  sacaron su 100% y ganaron en cada zancada, apoyo, salto o lanzamiento que realizaron.

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Ayer fue solo un pequeño pasito… pero se que todo este trabajo serán grandes zancadas. Lo sé, porque ya lo he hecho alguna vez.

4 comentarios en “La ganancia del perder

  1. Me gusta Isa, supongo que todos pasamos por ese tipo de trances, me incluyo, más si cabe después de malas rachas o reveses negativos que nos desorientan. Coincido contigo en que lo que te hace resurgir es volver a esos orígenes, a lo que te hacía disfrutar al 100% de este deporte más allá de todo lo que nos rodea. Enhorabuena por encontrar de nuevo la ilusión, el resto, como bien dices, ya sabes cómo se hace. A por ello!!

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  2. Zancada a zancada llegarás a tus objetivos Isa, sigue recordando de dode vienes, se consciente donde te encuentras y concentrate en a donde quieres llegar. Éxito asegurado 😉

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