Corre como un etíope

Así entrena un etíope: entrenamiento en altitud, cuestas series, fartleks, tiradas, largas, alta intensidad, ayuno, un poco de gimnasio (poco y especifico) y pocas dobles sesiones…Lees esto y quizá no sientas que es tan diferente a lo que haces tú. 

Esta era la primera diapositiva que Marc Roig empleaba en la presentación de su libro sobre el corredor etíope y pronto empiezas a reconocer una series de matices que cambian la literatura que muchos conocemos.

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Antes de dar algunas pinceladas sobre lo que Marc trataba en su presentación, voy a contextualizaros un poco. Marc y yo nos conocemos desde el lejano año 2000,  desde cadetes y posteriormente compartiendo internacionalidades en edad junior, y él era uno de nuestros fondistas destacados. Perteneció a esa generación que abrió la veda en las medallas por equipos en dicha categoría en el Europeo de Cross, junto a Alex, Fran España, Quim Carlús, Bachi y Mariño. Quizá a algunos le vengan a la memoria muchos recuerdos con estos nombres, a otros ni siquiera les sonarán. Si en aquella época hubieran existido redes sociales, a lo mejor esta generación tan buena hubiera sobrevivido en mejores condiciones, pero el corte a sénior es muy complicado y a veces el sendero se ve truncado… Curiosamente, de un tiempo a esta parte, el destino ha demostrado la clase de estos muchachos y muchos siguen en su camino con la decisión de vestir de corto, logrando más que honrosos cronos en diferentes distancias. A mí, que les aprecio personalmente, siempre me da la sensación de que el atletismo les debe más.

Pero volviendo a Etíopia, me hizo mucha ilusión reencontrarme hace unos años con Mar Roig y ver que su relación con el atletismo había seguido siendo especial, con las grandes vivencias y retos que desde otra perspectiva este deporte le ha ofrecido. Así que tantos años después, estaba con Poves, Luis y él en una mesa redonda en la zaragozana Universidad de San Jorge y moderada por nuestro amigo común Luis Enrique Roche. Así, entre conversación, coloquio y charla entre amigos, Marc nos destripó un poquito su libro (intentaré no hacer mucho spoiler) y también nos habló de Kenia, donde actualmente reside. Pasen y lean.

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CORRE COMO UN ETÍOPE

Retomando esos matices que explicaba al comenzar el texto, y que se detallan en el libro, lo primero que se destacó es que estos deportistas viven su mayoría Addis Abeba, enorme y masificada, y necesitan más de una hora de desplazamiento al lugar de entrenamiento, por lo que muchos no realizan la doble sesión por este hándicap, o si lo hacen es como mucho en cinta. Este es un primer dato que sorprende, ya que en nuestro país si no doblas, no pareces ser atleta de alto rendimiento.

El segundo matiz es la altura a la que viven, ya que por ejemplo el entrenamiento de cuestas lo realizan a alrededor de 3000 metros de altitud, poca pendiente y ritmo suave. Los beneficios de altitud son muy buenos pero hay que planificarlos bien. En el caso de estos deportistas, los valores del pasaporte biológico pueden verse muy afectados por los cambios de entrenamiento en la altitud y se deben justificar los valores hematológicos con el entrenamiento que realizan… los cambios tan bruscos de entrenar de un lugar a otro, puede provocar oscilaciones en esos índices de referencia.

Algo que por ejemplo no ocurre en España y si se entrena allí, es que los maratonianos en Etiopía hacen tiradas muy largas, de hasta 40 kilómetros y a veces incluso recurren al ayuno, pero esto realmente es propiciado por la temprana hora de entrenamiento, más que por nada científico. Y  es que lo interesante era la ‘ciencia’ de por ejemplo el método keninano, donde el tiempo del fartlek es marcado por un coche que le sigue con un gps y les avisa con la bocina del coche ¡y nosotros volviéndonos locos con los pulsómetros y los gadgets!

Más allá de las bromas, está claro que en estos países hay una selección natural, donde “el talento cuenta tanto, que a veces la dedicación solo son las migajas del final” sentencia Marc. El volumen de atletas es tan alto, que es el mercado el que manda: los managers conocen dónde está el corte, tanto de nivel como de países (se exigen diferentes nacionalidades en maratones internacionales) lo que hace que el keninano lo tenga más difícil. Con 2 horas 10, puedes ser el 500 en Kenia y no ser jamás contratado en un maratón internacional.

“Son tan talentosos que no entrenan tanto y se entrena mucho en grupo, haciendo el mismo entrenamiento. No hay individualización del entrenamiento, a excepción de atletas de renombre, pero además, estos atletas son capaces de hacer una vida monacal”, auténticos profesionales del entrenamiento, sin distracciones, porque quizá tampoco tienen acceso a ello. En estos países no disponen de grandes instalaciones, ni siquiera médicas, pero es que la genética de estos atletas favorece que casi no existan las lesiones y se traten únicamente  con masajes de descarga (Marc es el fisio de muchos de ellos).

La diferencia con estos atletas: quizá la ventaja genética, la ambiental o por cantidad y estadística. No deja de ser algo multifactoral a lo que incluir la densidad de corredores: cuando todo el mundo lo intenta, los más capaces sabes que lo están haciendo. “En Kenia es tan fácil correr para sus atletas, que la capacidad de perder un talento es mínima”, en nuestro país, aunque tengamos los talentos… muchas veces en el camino deben tomar otra senda para poder vivir.

“En Kenia es tan fácil correr para sus atletas, que la capacidad de perder un talento es mínima”

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PROYECTO SUB2:

Seguro que habéis oído este proyecto: lograr que el hombre baje la barrera de las dos horas en maratón. Pues Marc está en el grupo que intenta desarrollar este proyecto y trabaja de tú a tú con el mismísimo Bekele para lograrlo. De lo que en catalán está seguro es que el atleta hubiese batido el actual récord del mundo de esta distancia, de no ser por la caída de hace unos días nada más salir en Dubai.

Explicaba la pasada semana que la regresión correcta de la tendencia es muy difícil de predecir, algunos científicos dijeron en 5 años y Marc afirmó que no andaremos muy lejos. Una marca deportiva esta promoviendo que esta primavera va a lograrlo. La cosa es que no será homologada, porque no cumplirá la normativa que se debe cumplir para ser marca “legal” y utilizará ‘truquillos’ como refrescar las liebres, la pendiente a favor…

Y mientras unos tienen el dinero y la promoción, a día de hoy el proyecto Sub2 no puede aplicar toda la ciencia que necesita por falta de recursos económicos. Solo pueden utilizar analíticas, valoración de la deshidratación y aplicaciones del móvil (myjump y runtastic) y además “si tenemos una innovación, no procede comunicarla porque a veces las marcas se las apropian”.

EL HUMANO BEKELE:

Este gran corredor es un genio y también tiene anécdotas tan curiosas como ganar el mundial de cross corto de Lausana, cenar en el McDonalds y al día siguiente volver a alzarse con la corona Mundial en la distancia larga de 8 kilómetros. Y esto no es una leyenda urbana, esto lo vi yo atónita en 2003, con varios componentes más de la selección nacional. Que conste que nosotros habíamos terminado nuestra competición…y ahí estaba él, el rey del fondo reponiendo para la siguiente batalla (ni ver de cerca ni un plato de quínoa en aquella época). Marc lo explicaba muy bien cuando afirma que Bekele necesita un calendario apretado para seguir con la motivación para entrenar, si no, no se centra. Es un atleta muy exigente y tiene una genética con la cual el maratón no le destroza físicamente, tiene una capacidad de recuperación bestial.

Bekele necesita un calendario apretado para seguir con la motivación para entrenar, si no, no se centra

No sabremos si será él el nombre propio que logre algún día esa barrera de las dos horas en la maratón, pero como ocurre con ese equipo junior, tengo admiración por este atleta y creo que el atletismo, a él, también lo debe algo más.

Si vosotros queréis conocer más…esta lectura os gustará.

La vueta a los ruedos

Volver a ponerse de corto a veces un privilegio que no valoramos, y yo ayer lo hice y de qué manera. Hace un mes ni siquiera sabía si podría ayudar a mi club en la Copa de la Reina, estaba bien, aunque mis dolores siguen sin remitir. Puedo entrenar de manera inteligente y eficiente, pero la exigencia de la competición es una incertidumbre que lleva semanas rondándome.

Me reconfortaba la idea de pensar, que si fuese necesario, sabía que hasta el 800 mi pierna aguantaría y podría aportar mis puntos al Scorpio. Pero eso para mí, nunca es suficiente. Tras meses de diferentes pruebas, de no saber qué pasa y seguir sin diagnóstico, comprobaba que haciendo todo lo que mi cuerpo me ha permitido, he conseguido, pese a muchas dificultades y dudas, ponerme en forma. Pero la historia de mi lesión, para otro post…o para dos, porque la historia sigue sin final feliz.

Aún así, en el punto crítico del todo o nada, decidí con toda la responsabilidad, asumir el reto de correr el 1500, ya que si quiero lo que quiero, tenía que dar este paso al frente, pese a todos los miedos.

ELEFANTES EN EL ESTÓMAGO

Ayer no hubo mariposas, hubo elefantes, pisoteando la cacharrería de mí estómago. Calentando me notaba algo resentido mi maldito cuádriceps, pero me sentía optimista. Luis vino para apoyarme, sabía que necesitaba un salvavidas en el que sentir un apoyo ante semejante marejada. El marido dejo paso al entrenador inteligente que hay en él. “Tu batalla hoy es otra”, y que razón tenía. Debía ser lo que nunca he sido muchas veces en la pista, racional y calmada, dejar la pasión para cuando el cuerpo sepa que puede. Pude confiar en la táctica que desde fuera se me recomendaba al 100%, porque por una vez sabía que era la lectura más correcta para la carrera y para mí.

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Iba transcurriendo la competición como desde la grada Luis la veía. Y yo me sorprendida frenando a mi fiera hambrienta de competición. No saltes al cambio, espera…ten calma que todo llegará. Pasaban las vueltas y cada vez confiaba un poquito más en mí. Algo de incertidumbe, de sensaciones olvidadas, lejos de dónde mi alma deseaba, pero todo parecía encajar un poco más.

Y al cruzar la meta, ahí estaba, yo, llorando y riendo. Fiel reflejo de mi misma y mi situación. En el mismo sitio donde hace un año sufría el peor ataque de ansiedad de mi vida, ayer sentía un nudo completamente diferente, una felicidad histérica.

Sportmedia.jpgLa lucha de Macias1500, la inconformista que me decía: “tenias que haberte marchado detrás, arriesgar y devorar”. Mientras Isa Macías decía que no había estado tan mal, que era un gran paso para ahora empezar a arriesgar, que recordase todo lo que llevaba este invierno. Pero Isa, solo Isa, sentía un nudo que no le permitía coger aire, se sorprendía aliviada y extasiada, decepcionada y tremendamente feliz. Isa luchaba entre Isa Macías y Macías1500, mientras parecía una quinceañera completamente enamorada de un deporte que parecía para ella nuevo.

SUÉLTATE EL PELO

Así que como mi coleta, me sentía un poco más liberada. Parece una tontería, pero en cada momento, en cada temporada, siempre he llevado un peinado diferente, una puesta en escena que a veces refleja más allá que estética. Ayer tocaba dejar la melena al viento, dejar fluir todo, natural, sin tensiones y sin ataduras: simple.

Algunos más también se fijaban en el hecho de correr así… ¿y por qué no? No me molesta, de hecho, me encanta. El pelo volando al viento. Ahora solo toca que le siga el cuerpo.

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Fotografías de Sport Media. Gracias por regalarme un recuerdo gráfico tan bonito para mí.

Septiembre, qué bonito eres

El mes ha empezado oficialmente, pero parece que hasta mañana el mundo no retoma su ritmo normal en este país (menos para los políticos, que parecen llevar su propio ritmo). Esta semana comienza el curso escolar, ya son más aquellos que han disfrutado de las vacaciones que quienes quedan por hacerlo. Y como no, el gimnasio está más lleno que el día de los propósitos del año nuevo.

Y es que para muchos quizá septiembre sea el verdadero enero, a mí por lo menos me parece más importante (y seguramente a muchos atletas les ocurra igual). Para mí, que cuento y recuerdo la vida por temporadas y no por años naturales, es uno de mis meses favoritos. Haya sido bueno o malo el anterior curso deportivo, empiezas de nuevo con ganas y es como la nueva agenda en blanco que siempre estreno: nuevas citas, nuevos horarios, nuevos retos, nuevos sueños…todo ello aún sin límites marcados.

Para mí, que cuento y recuerdo la vida por temporadas y no por años naturales, es uno de mis meses favoritos

Disfrutar de esa ilusión es propio de este mes, el que se reconoce por los libros sin estrenar para los niños, en el que aún puedes ir a tomar algo a una terraza después de trabajar, en aquel que estrenas zapatillas y no hace tanto calor para rodar. Septiembre siempre ha tenido ese aura especial, quizá porque más que nunca me he empeñado en que me merezco volver a disfrutar. Por ello en tan solo cuatro días me ha dado tiempo a comenzar la nueva temporada, a tener agujetas, a encontrarme bien y a sufrir de nuevo esa parestesia en el cuádriceps al competir. Pero solo el poder haber sufrido, disfrutado, trabajado y luchado en este arranque de mes, me refuerza en mis propósitos para mi nuevo año y me recuerda mi trabajo: empezar a ocuparme y dejar de preocuparme. Sin más expectativas que las que me lleven a disfrutar, mi deber es seguir trabajando para recuperar mi espalda, ver a más  especialistas o lo que haga falta. Porque en el giro que he impulsado, sé que la inercia es más que buena y hay que ayudar a que así siga.

Así que me he planteado una serie de propósito para que todo el engranaje funcione mejor. El primero recuperar la puntualidad, no querer estirar el tiempo en hacer más cosas, aquellas que haga deben tener su importancia y por ello se merecen ese respeto que el frenesí me lleva a olvidar. Eso también me ha hecho ver la necesidad de reservarme un tiempo a mí, a quererme y mimarme, y dejar que también lo hagan los demás. A seguir aprendiendo, ya sea estudiando, entrenando, trabajando o simplemente viviendo. Que tú que me lees me acompañes en ello será todo un privilegio y un honor que compartas conmigo cuales serás los tuyos.

Huele a asfalto, empieza a verse de cerca el cross y anhelo el calor del indoor. Septiembre: qué bonito eres. 

CaNOes de belleza

Tenía otras líneas preparadas, pero últimamente no hago más que leer noticias que me dejan ojiplática sobre ciertas modas que se están extendiendo en las redes sociales. Yo muchas veces no me entero por este medio, sino por los ecos de la prensa o revistas de moda, y me asusta ver el monstruo en el que se puede convertir el culto al cuerpo.

Seguramente me conocéis si habéis llegado aquí, si no, me presento. Me llamo Isabel, llevo practicando atletismo desde los nueve años y dedicándome, cada vez con más plenitud en mi vida, a este deporte. Pese a haber sido olímpica, pese a ver conseguido medallas de diferentes colores en los nacionales y llevas 22 años corriendo, hasta este año ni siquiera había empezado una dieta, que ni siquiera ha sido restrictiva para adelgazar, solo buscaba una ingesta más saludable.

Para más señas os diré que mido 165 cm y peso 50 kilos, y aunque en la actualidad mi porcentaje de grasa suele estar en un 11%, no siempre ha sido así. Cuando era adolescente no estaba ‘tan’ fibrada, sino que poseía mas redondeces que muchas veces me agobiaban ocultar tras las mínimas equipaciones con las que solemos competir. Sin embargo, cuando salía con mis amigas siendo adolescente, me ocurría a veces lo contrario… lo que para unos cánones era demasiado, para otros era escaso. Algún chico me decía que tener ‘este brazaco’ era feo, o que cómo chico no podría ver bonito una chica con más abdominales que él; No había redes sociales, pero si mucha sociedad con ganas de hundirte en sus redes.

Como adolescente era complicado gestionar la dualidad de mi vida, así que no me quiero imaginar el conflicto que puede generar las peligrosas modas de las que os hablo, hoy en día. Que alguien me explique quién decide que debo llegar a tocarme el ombligo pasando la mano por detrás de la espalda. Qué medida legítima es el ancho de un teléfono para valorar el tamaño de mis rodillas o que el límite de mi cuerpo es un A4. Quién decide ahora que la línea alba debe ‘partir’ tus abdominales. Yo por ejemplo, ni siquiera tengo línea alba, de hecho mis abdominales no son ni simétricos…

Lejos estoy de tener un cuerpazo, ojalá midiera más, ojala mis piernas fueran más alargadas… que más me da. A mí me gustan, mis defectos me hacen personal y mi físico es simplemente el reflejo de mi dedicación ‘profesional’ (aunque no el reconocimiento como tal). Hoy tengo la suerte de que este modelo de cuerpo se lleva, hace 15 años no era así y yo sufría por otras maneras de medir.

Con esto solo quiero un fin,  mujeres imperfectamente perfectas. Provoquemos la viralidad de la ‘chica del bañador verde’, que las redes sean brújula y no horca, que siga la tendencia saludable y no tóxica.

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Fotografía de Edu García para Runner’s Woman

 

Cuando el calor aprieta, no cambies la zapa por chancleta.

Le ha costado llegar, pero el verano ha venido con fuerza a nuestras calles. Seguro que pronto veremos en las noticias los consejos para llevar a cabo nuestra práctica de deporte con seguridad para la salud. Queridos corredores, espero que os lo sepáis ya: evitad las horas centrales del día, buena hidratación, protección solar, intensidades más bajas… Vamos, la retahíla que os deberíais saber y que espero apliquéis. A veces es complicado eso de madrugar más para ir a entrenar antes de trabajar, o nos da mucha pereza retrasar la tirada cuando a las nueve de la noche sigue haciendo calor.  Pero no busquéis excusas, sino alternativas.

Porque estas dificultades extra no nos tienen que restar  ganas para salir a entrenar. Si tenemos que salir a correr: ropa fresquita, de calidad y con sistemas de transpiración para que nos ayude con el sudor y no perder tantos líquido. Yo reconozco que llevar años vistiendo con Adidas, me ha dado tranquilidad en este aspecto, pero a veces no puedo evitar comprar y ‘picar‘, así que buceo por internet y me compro algún modelito más. Me gusta aprovechar las ofertas que El Corte Inglés suele tener en la web, y como no fallo en la talla, directo a casa. Porque efectivamente hay que tener cuidado con que sea de nuestra talla y cómoda, ya que si no puede provocarnos rozaduras, y para eso una mención especial a los calcetines: en los días de calor, si nos van holgados podemos tener un lío. Otra gran aliada será la gorra, hacerme caso… Yo no suelo llevarla para las series en la pista, porque cuando son ritmos rápidos me molesta, y la semana pasada me quemé el cuero cabelludo. Suena raro, pero no veáis que molestia (esto me pasa por haberme puesto la raya en medio).

Plan B

A veces no hay mal que por bien no venga y quizá sea el momento de aprovechar para trabajar eso que tan abandonado tenemos muchas veces: el trabajo de fuerza. Que no os venga automáticamente las imágenes de halterofilia, hay muchos ejercicios aplicables a la carrera que se pueden trabajar incluso sin pesos. No me remoloneéis, que habréis leído mil ejercicios y artículos sobre la importancia del ‘core’, con sus mil y una variantes de la plancha. Conocéis los ejercicios básicos como la sentadilla, a la que yo os añado dos nombres: peso muerto y el hip trust.

Un ejercicio de memoria visual: a ver cuántos ejercicios recordáis que podáis hacer con el TRX. ¡Lo veis!, conocéis muchísimas rutinas que os pueden ayudar a mejorar en la economía de carrera y todo ello bajo el beneplácito del aire acondicionado del gimnasio. Es el momento de ponerse serio con ello, ve a por tu ‘operación bikini’ particular. A mí, por ejemplo, me gusta llamarla operación keniata: adelgazar, ponerme morenita y correr más rápido.

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Detalle espalda del Bra Strappy, de baja sujeción, tirantes ajustables y reforzado. Ya os hablé de la importancia del sujetador deportivo. 

Más allá de una moda: el yoga

La otra alternativa a la que últimamente me he aficionado, va más allá de una moda: el yoga. Que no te engañen con que es para ‘señoras’ ni estereotipos de esos, o aseguro que aquí la tía con flexibilidad cero, lo pasa fatal en cada clase. Por eso mismo me ha venido muy bien incluirlo en mi rutina de trabajo. Primero: para poder trabajar con consciencia y tranquilidad mi cuerpo. Segundo: para ganar algo de flexibilidad y ayudar a mi maltrecha espalda ganando movilidad.  Además, el trabajo que realiza mediante la respiración nos puede ayudar un montón. ¿Sabéis que los músculos respiratorios también se entrenan? Bueno, eso para otro post…

Yoga de pie

De nuevo malla pirata Yoggi, combinada con top con Logo de Adidas y zapatillas PureBoostX

Así que no vale aparcar las zapas y no sacarlas de paseo, quizá con el calorcito lo que se merecen es que las lleves de visita a un lugar más fresquito. Sigue dándole caña a la zapa.

Yo, atleta

Tiempos, puestos, resultados… Eso es lo que la mayoría de ocasiones conocemos de un atleta. Sobre todo en los casos de aquellos que no ocupan portadas, porque su deporte reduce la atención a los grandes puestos o, lamentablemente, los escándalos.

Poco importa cuando este mismo no lo hace bien, que más da, habrá otro igual, que corra o salte más, que sea mejor o que simplemente esté en estado de gracia y cruce la meta en primera posición. Es reemplazable, si no es él, otro será. No importa como pieza, porque no es fundamental para ningún equipo salvo para él. Así queda relegado, deshumanizado. Ni mejor ni peor que otros, simplemente, no es el ganador.

No conoceremos su enorme cuarto de baño con SPA (que segurísimo lo tiene), ni cómo se prepara físicamente, ni ese nuevo corte de pelo, que era un cambio no una moda. No sabremos que quizá esté entrenando mejor que nunca, que se cuide aún más porque no quiere más grasa de la necesaria que lastrar. No se conocerá su sufrimiento y agotamiento, ni siquiera sus lesiones, enfermedades o preocupaciones. Que más da, solo es uno más.

No importa que lleve meses sin cobrar, que le deban dinero o que no tenga méritos para ganarse una beca que en cualquier momento le pueden volver a quitar. Eso no importa, ni al banco que sí es puntual. Que nos importa que le sea tan caro conseguir un dorsal, solo porque le den la ilusión de una oportunidad. Que pierda dinero y tiempo de estar con los suyos persiguiendo la sombra de un sueño…¿qué sueño será? Nos da igual, porque hasta a él a veces se le olvida con toda la carga que lleva en esa pesada mochila que le frena por detrás. Pero si alguna vez nos viene a la memoria, seguro que está feliz, porque hace lo que quiere, lo que le gusta… Damos por hecho que tiene que sonreír, porque como no sea así, ya no nos gusta, vaya borde.

Para qué valorar, que hasta los días que ya no tiene ganas, vuelva a la carga, a entrenar, e intente positivizar y piense: “se que llegará, porque estoy trabajando mi suerte“. Que lleve su cuerpo hasta la extenuación, que devuelva o que acabe una serie llorando, por impotencia, rabia, la frustración de ver que su cuerpo responde pero no lo hace cuando él lo necesita. Quien sabe, quizá todo esto solo sea una exageración. Qué importa que haga frío o aire, qué importa que tenga que pagar para poder usar cada día una instalación. Qué mas da, no es el mejor. Tampoco importa si luego no ha podido dormir, porque el entrenamiento y el cansancio no le dejan, porque las preocupaciones le atormentan, o simplemente porque el de arriba esté con obras y no le deje descansar. ¡Qué mas da!

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No nos importa él y su amor. Ese amor que pasa por un bache.: “mi querido tartán, no me hagas sufrir más”. Ni ahora ni cuando ese amor le hacía volar y se deslizaba con cariño por ese tartán. Ahora esa pista es dura, fría y él no vuela. Siente que le devuelve ese rencor arañándole con unos clavos que ahora parecen más afilados. No importa lo que nadie ve, las veces que el se acurruca sobre esta superficie, aún con rabia y cansancio contenido, pero suplicando su perdón. ” Sé que son tantos años, perdóname. Tú me has dado todo y también me lo has quitado, al igual que yo muchas veces a ti te he culpado. Solo prométeme que me volverás a hacer sonreír“. Para qué saber o conocer lo insalubre de este amor, las ganas del deportista por volver a disfrutar de ese subidón, que a veces no es una victoria, sino el simple hecho de haberlo logrado: superación.

No es modelo, no tiene millones de seguidores, no sabe de belleza (aunque quizá sí pueda darte el ‘tip’ de cómo conseguir que las ojeras se instauren en tu rostro y no te abandonen durante todo el año). Si al menos fuera algo de todo esto, quizá si nos interesaría…¿no?.

Puede que hable de tí o de mí, o de muchos grandes deportistas que ante esta situación se hayan diluido y ni siquiera hayamos reparado en que ya no están o que pronto se marcharán. Quién sabe de qué habla esta loca enamorada, o mejor dicho: ¿a quién le importa?.

A mis compañeros de entrenamiento, remolques diarios para seguir empujando. A todos aquellos quienes no conocen solo a Macias1500, sino que pese a conocerla, siguen queriendo a ISA.

El poder de la mente

Hoy es un día lleno de magia e ilusión, eso dicen siempre, aunque reconozco que para mí nunca ha sido mucho más diferente al resto… Pero hoy me he autoregalado eso: ilusión.

Antes de que comencéis a leer sobre lo que os voy a hablar hoy, quiero pediros que veáis el ‘Informe Robinson’ sobre Rafa Nadal. Un imprescindible, por lo menos para mí. Sin visionarlo completamente ya comenté que me identificaba con él, a mi nivel por supuesto, y es que hace maravilloso que al gran luchador que es este jugador, te descubran que es tan mortal como tú y yo, con sus inseguridades. Porque tal y como afirma Federer en el documental: “si piensas en Rafa siempre esperas lo máximo de él”. Pero me ha aportado más ver ese espíritu de lucha, esa humildad y honestidad ante las derrotas y sentirme en conexión cuando afirma el haber descubierto las sensaciones de miedo, no al fracaso, sino a no poder jugar. Porque ya os he hablado muchas veces de la cara B de esto, pero sin duda muchas veces lo frustrante no es perder sino el no poder sacar tu mejor versión. Si te ganan dándolo todo, sabes que han sido mejor, sin embargo otras veces sientes que eres tu quien te ha derrotado.

Si te ganan dándolo todo, sabes que han sido mejor, sin embargo otras veces sientes que eres tu quien te ha derrotado

Así que siguiendo con el reportaje e hilando con lo que os quería traer hoy aquí, quería exponeros la gran importancia que tiene la mente en la competición. Muchas veces es una herramienta que los deportistas desarrollamos y empleamos de manera natural, pero… ¿maximizamos su rendimiento?. Y aún más significativo, cuando hay momentos “traumáticos”, como una lesión o un mal resultado, ¿qué cambia para que no funcionen las cosas igual?.

Hombre pensante

Voy a echar mano de algunos expertos para escribir sobre este tema, que creo que muchas veces ha sido el gran defenestrado en el trabajo del deportista, porque como afirma Julieta Paris: “deberíamos ser honestos y reconocer que todos la aplican en el deporte, pero que del mismo modo que te dejas asesorar por un fisio, un médico, un nutricionista, o el especialista que sea, permitir que un psicólogo del deporte te asesore también es importante… Todos los deportistas hablan de emociones, de estados emocionales, tan vinculados a  aspectos físicos como el cansancio, (muchas veces la desmotivación se confunde con cansancio y al revés… alguien tiene que sacar al deportista de este bucle…)”. Chema Buceta lo cumplimenta muy bien cuando afirma que “la mayoría de los deportistas de élite siguen un plan de entrenamiento/competiciones bien elaborado, cuidan su alimentación, utilizan el video y las tecnologías modernas, etc. Sin embargo, en muchos casos, no alcanzan sus objetivos porque no son capaces de controlar su mente. ¿Se entrenan específicamente para eso?”.

Cada vez hay más deportistas que incorporan al psicólogo deportivo en su equipo, pero todavía son muchos los que no. “El entrenamiento deportivo y el análisis constructivo de las competiciones, bien administrados, contribuyen a la preparación mental de los deportistas, pero en bastantes casos no son suficientes, y eso explica que los deportistas que entrenan bien y reflexionan correctamente sobre sus actuaciones sean fuertes mentalmente la mayor parte del tiempo; sin embargo, en ausencia de del entrenamiento psicológico específico, muchos de estos deportistas no controlan su mente en momentos muy decisivos: pocos momentos comparados con los que sí controlan, pero muy decisivos, lo que supone que en los momentos más críticos de la temporada rindan por debajo de sus posibilidades y no alcancen sus objetivos. Por tanto, el papel del psicólogo del deporte es fundamental para muchos deportistas que, de otra manera, será difícil que controlen su mente (emociones, pensamientos, dudas, toma de decisiones…)” (Chema Buceta)

¿Cómo se puede trabajar esto? Para eso echo mano de mi amiga Toñi Martos: “Si hablamos de la parte de entrenamiento físico, estaría claro: velocidad, resistencia, fuerza, entre otros…. pero cuando hablamos de temas a nivel de cabeza nos perdemos un poco. Con los deportistas o entrenadores  podemos trabajar diferentes temas, como:

  • Centrar la atención en lo que deseamos conseguir.
  • Mejorar la persistencia ante la adversidad o el fracaso
  • Gestiona los recursos o fortalezas que tenemos
  • Ayudar o organizar y planificar las actividades a desarrollar.
  • Desarrollo de trabajo en equipo
  • Control de expectativas
  • Desarrollo de la gestión de uno mismo
  • etc…

Una vez que conocemos los diferentes tipos de respuestas que damos ante situaciones de éxito o fracaso pasaremos a ver  algunas  de las claves para desarrollar una fortaleza mental apropiada, y estas son: 

  1.   Reforzar la confianza y la tensión
  2.   Controlar los nervios, el estrés
  3.   Planificar estrategias concretas para antes, durante y después de la competición
  4.   Fijar metas y actitudes productivas

Pero esto solo es un esbozo de todo lo que se puede mejorar y desarrollar, y para ello hay que tener un profesional al lado que te guíe, pero sobre todo tener la confianza en esta herramienta.  “Porque hay deportistas, e incluso entrenadores que piensan que cuando alguien trabaja con un psicólogo deportivo es porque tiene carencias o problemas psicológicos, nada mas lejos de la realidad;   Al igual que cuando un jugador va al gimnasio no necesariamente es porque esté débil sino porque quiere estar mejor físicamente” (Toñi Martos @psicologiaexcel ) .

Yo me puse sin darme cuenta una meta final en esto y cuando alcancé esos objetivos, me perdí… El año pasado no fue un gran año en cuanto a resultados, pero sí en cuanto a aprendizaje, y retomando a Rafa, me uniré a unas declaraciones suyas: “no me tocaba ganar, tocaba asumir que tengo que mejorar y estoy trabajando en ello”. Como él yo tampoco tengo miedo al final, pero por el contrario, nada impide que deje de luchar por volver a alcanzar una nueva meta. Ojalá en unos meses ambos estemos compartiendo villa, él pueda ser abanderado y yo conocerlo por fin. Quién sabe, igual puedo llegar a enseñarle este post y descubrirle lo inspirador que fue para volver a un camino que nunca cambio de dirección.

Cuando has conseguido una cosa una vez, crees que lo puedes volver a conseguir porque ya sabes que has podido hacerlo. Rafa Nadal

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